jueves, 20 de noviembre de 2014

El Yelmo - 1.719 m (14/11/2014)

Dicen que a la tercera va la vencida, y esta vez ha sido así. La primera no llegamos por mal tiempo. La segunda nos quedamos en la chimenea que lleva a la cumbre, por problemas de "línea", (es que nos gusta el comer casi tanto como la montaña...). Y a la tercera decidimos que ya estaba bien, a meter tripa y a salvar una chimenea que parece preparada para tallas 32...

El plan era parecido al de la última vez, desde Cantochino subimos hasta el collado de la Pedriza para enganchar con la Senda Maeso, con unas vistas espectaculares que no queríamos dejar de enseñar a los compañeros que no estuvieron en la segunda intentona. Eso sí, esta vez evitamos la bajada por el Hueco de las Hoces, para hacer una bajada (fuera de ruta habitual, sino no seríamos nosotros...) hasta el Canto del Tolmo.

Aquí tenéis la ruta y el perfil:




El comienzo no fue el mejor: por un malentendido en el lugar de la cita, el amigo José Manuel no pudo unirse al grupo. Una pena pero la próxima vez no ocurrirá...

Salimos del parking y cruzamos el río bastante crecido, para cruzar la "autopista" y subir directamente al collado por la Gran Cañada, bajo las Cerradillas, hasta llegar a la Senda Maeso, que sube desde Manzanares el Real.


Al llegar a la Senda Maeso hay que cruzar un pequeño arroyo, cosa que hicimos con gracias y estilo, y sino, podéis ver a Marcos con un estilo olímpico que no imaginábamos en él...




Cogimos la Senda Maeso, que nos mostró sus siempre espectaculares vistas. Vistas que no deben hacernos perder la atención sobre los mojones y las marcas del recorrido, ya que es muy fácil perderse entre los cientos de cantos con formas imposibles...















Al final se sale, de pronto, a la pradera del Yelmo; ese día con bastante agua, lo que nos hizo tener que buscar caminos o bien probar la estanqueidad de nuestras botas. (La de las mías funcionó perfectamente bien).


Por fin os acercamos a  nuestro objetivo. En la foto veréis a un montañero de mochila amarilla, justo encarando la famosa chimenea que tantos problemas causa a nuestra anatomía...

Una última pequeña dificultad antes de llegar a la chimenea


Pronto se adelantan Alberto y Ralph que, mucho más hábiles, se ventilan la chimenea. Claro que justo  después de ellos se montó un atasco de gente bajando que ni en las horas punta de entrada a Madrid...



El caso es coronan sin problemas, disfrutando de unas vistas preciosas







Tras el atasco de gente y desatasco de alguno, comenzamos a llegar los demás...



Lo cual permite una foto general sin Ralph, tras la cámara


Claro que luego tocaba bajar por el mismo sitio...




Para bajar por la pared norte



El cielo se oscurecía cada vez más, así que paramos a comer lo antes posible...



...para comenzar una rápida bajada con sirimiri, entre espectaculares cantos gigantes.






Al final, llegamos al canto del Tolmo


 Y por supuesto a las cervecitas de los bares Cantocochino con la Pedriza al fondo, donde fichamos un cocido que os aseguramos que caerá cualquier día... (esperemos que no a la tercera como El Yelmo.)




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